13 de febrero de 2010

TIEMPO PASADO FUE MEJOR

Tengo un amigo, que cuenta siempre cuando nos juntamos, de que después de muchos años ha tenido que cerrar el portón, después de más de 10 años y es que este amigo no solo es un fanático empedernido de los años 80 y 90, sino que además es de esos que potencia la frase esa de que, cualquier tiempo pasado fue mejor y no por ser tiempos difíciles los que estamos viviendo, y no porque tenía la suerte o la confianza de dejar el portón sin pestillos, algo bastante confiado este. Pero estamos viviendo una sociedad cambiante, algo acelerada, una sociedad que transita a una velocidad y a una vorágine de vértigo, que nadie podía haber imaginado, en donde valores intrínsecos de la sociedad como la amistas, es menos importante que lo singular y particular. Y comparar no es bueno, sobre todo, porque tanto los años pasados y como los presentes, los hemos creado nosotros y todos somos responsables.
Pero aquellos años tenían una pizca de romanticismo. Quien no recuerda aquellos juegos en la calle, en el barrio, donde eran nuestros cuarteles, nuestros acuartelamientos, en donde nos encontrábamos los amigos, planeábamos juegos, equipos de fútbol, se jugaba a la lata, al portón, a las cartas, a policías y ladrones, al toca timbres, aunque no era de la calle San Francisco, disfrute allí casi toda mi infancia, esa calle parecía una pista de atletismo, no solo porque es una de las calles más llanas y largas de Gabia, ¿coches? Los justos, sino también porque se notaba y escuchaban las carreras arriba y abajo de los niños. Pero no era el único barrio con grandes costumbres. El Barrialto, el Hoyo La Grea con su gran campo de fútbol con las porterías de tochos de madera, La Churra, con su famosos Bancos y la biblioteca, Piniche, sus Casa Blancas, los descampados y las cabañas de palos de tabacos, El Ejido, La Mina Tolea, ¿Cuántas veces no hemos ido a llamar a la Encarnita?, Las Casillas, El Retiro, todos los barrios con sus costumbres, con sus gentes, sus juegos, sus vidas, su corazón interno, tan cercanos pero tan diferentes.
La verdad es innegable que estos tiempos tienen cosas diferentes, pensamientos diferentes, mucha libertad y sobre todo mucho más progreso, se ha ganado en grandes avances sociales, en nuevas tecnoligías, en grandes avances en igualdad, equidad, prosperidad, pero se ha perdido cercanía y costumbres. ¿Quién no se acuerda del Churro picotecna, La Una mi Mula, las dos dio una coz, reloj, reloj?, juegos de calle, de barrio, de niños, de inocencia, tirarse en la acera no manchaba, eran tiempos de limpiar las aceras a primera hora, de salir con el cubo y baldear, en donde la conciencia por lo nuestro importaba más que el problema del vecino de al lado. Pasábamos las horas muertas jugando a las cartas, al cuadrado, al burro, al Chúpate una, al Hijo Puta. Y como no contar las grandes caminatas buscando leña para la Candelaria, robando ruedas en los tejares. O cuando nos escapábamos la noche del sábado Santo para las Colgauras, para robar y poner macetas a las niñas amadas, un sinfín de aventuras pasadas, que ha día de hoy ya no se recuerdan y no se practican. Se ha pasado a la era de la Play, de la Wii, de la PSP, de las carreras jugando a la lata por el Gimnasio, de las largas noches tocando timbres a los grandes botellones. Y es que al final, mi Charly va a tener razón, ¿donde quedaron aquellos maravillosos años donde felices, lo que es felices sí que éramos?, ahora también, con más cosas sí, pero con más problemas también.

6 comentarios:

Roxters dijo...

esta muy bien juan. soy juanito

Roxters dijo...

esta muy bien juan. soy juanito.

Juan Antonio Franco dijo...

gracias me gusta que te guste, esa es la intención

Anónimo dijo...

Sin duda eres un nostálgico auténtico, de los sensibles de los de antaño.Enhorabuena por el artículo, a todos de alguna manera nos has hecho recordar momentos inolvidables de nuestra infancia y edad adolescente,donde el principal problema que abordábamos era corretear, danzar y jugar sin reparo con los nuestros. Un saludo cordial, amigo

Juan Antonio Franco dijo...

Gracias por tu comentario, es verdad que la nostalgia me influye y que el futuro me apasiona y me aveces me da un poco de vértigo, pero me ilusiona. Es bonito tener buenos recuerdos y recordarlos, sobre todo tener gente al lado para ello, y por lo menos me siento muy orgulloso de juntarme con buenos amigos y hacerlo muy amenudo. De nuevo muchas gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

Ey Juan,que buen articulo. Eres mas grande que el dia el Corpus. A ver cuando te vienes a mi casa y nos echamos unas cervecillas, como en los viejo tiempos. Un saludo, soy Kapi.